viernes, 11 de septiembre de 2009

Porque no ver Sex & the city

Estoy preparando un exhaustivo post acerca de porque no me convence NADA que estén haciendo la segunda parte de la película de SATC. Mis razones, desde el punto de vista de una fan incondicional de la serie, se basan en su mayoría en que: Una serie que en algún momento fue inteligente, divertida y adorable, se ha transformado básicamente en una vitrina de productos sobre un grupo de adolescentes de 50 años. Yo no sé si fui yo la que cambié o realmente la serie se transformó en una ridiculez, pero creo que a nadie le puede parecer gracioso, divertido o encantador que 4 mujeres que se acercan a los 50 años tengan las mismas obsesiones que a los 20, ¿O no?
Hoy por hoy, lo que más me enoja, es que por las fotos que se han filtrado, habrá una especie de racconto a los años 80, en donde las cuatro chicas se conocen y empiezan su amistad. No hay nada malo per se en esto, pero al ver las fotos, encuentro que no se hizo ni la más mínima cuota de investigación o de análisis con respecto a la moda del período, nada real se transmite en estos outfits. Básicamente, lo que hace acá Patricia Field es pescar 4 estereotipos "chistosos" de los ochenta y vestir a las actrices con estos disfraces (que ni siquiera podemos llamar caracterizaciones), como una forma de generar un chiste fácil y burdo. Es lo mismo cuando en Morandé con Compañía tratan de representar a un pokemón o a un metalero.
Más encima, los estereotipos ni siquiera corresponden a lo que es el carácter de los personajes, que los fans conocemos bien. Estoy SEGURÍSIMA que una persona como Carrie Bradshaw jamás se hubiera vestido como una clon de Madonna, tal como hoy una mujer de 25 no se vestiría jamás igual que Hannah Montana. El caso de Charlotte York es dramático, habiendo tantos ejemplos creíbles de personajes preppy ochenteros (por nombrar al más característico, Lady Di es un ejemplo claro), la vistieron como si fuera más una abuela de Boca Ratón que una chica ultra sofisticada, de Connecticut y WASP total. Miranda, quizás, tiene algo más rescatable (me recuerda un poco a la Diane Keaton de Baby Boom) aunque esas zapatillas son pura mala onda.

Sin embargo, lo más triste es ver a Samantha, o más bien a Kim Catrall, convertida en una putona punk. Un recurso que es totalmente impensable para un personaje como ella, que más allá de sus escarceos sexuales siempre mantuvo una altivez impensable para este tipo de look.
Patricia Field: decepcionante. Apuesto también que los estilismos "de verdad" serán un sinfín de marcas famosas combinadas de forma novedosilla, efectista y chillona, en un desfile eterno de productos y colores que ni siquiera podremos apreciar por el bombardeo constante al que nos sometirán.

5 comentarios:

dangerussupermarket dijo...

a mi tampoco me convence, y eso que soy fan incondicional de la serie.
Vale que algunas veces Carrie no me convence, o me parece incluso rídicula(que dios me perdone) pero yo no les veo la gracia, porque si, 50 y fabulosa, pero recordando que SI, 50!

konst dijo...

que horrible weon.

QUE HORRIBLE ):
que verguenza igual ajaja
y que gracioso que essas chaquetas de mezclilla sin mangas esten de moda denuevo no entiendo porque en todo caso. no dan niuna gracia

Anónimo dijo...

toda la razón, terrible las ya no tan chiquillas.

Pililú dijo...

Adoro la serie y la primera película, obviamente me parece muy burdo volverlas a los ochenta y con esas pilchas tan extremas, espero que sólo sea un flash back mínimo de la película...buen blog!

Langosta dijo...

:/
ya no darán risa, sino pena
fácil!